La Fiscalía de Baja California pide ayuda, pero la realidad es brutal: Jesús Trinidad Olvera Costilla, de 32 años, fue visto por última vez el 22 de abril en Tijuana y desde entonces, la tierra parece habérselo tragado. Su familia clama justicia, ¿y las autoridades?
¡Atención, comunidad del Noroeste! La pesadilla se repite, una y otra vez.
En Tijuana, esa ciudad que tanto promete y tanto devora, una familia clama por su ser querido. No es un caso aislado, es una herida abierta que sangra diariamente en Baja California. Jesús Trinidad Olvera Costilla, de apenas 32 años, se suma a la escalofriante lista de los que un día salieron de casa y simplemente… se desvanecieron.
¿Qué pasó con Jesús Trinidad? El silencio de la calle en El Florido.
Fue el pasado 22 de abril de 2026. Una fecha que ya está grabada a fuego en la memoria de sus seres queridos. La última vez que lo vieron fue en la colonia El Florido, en Tijuana. Desde entonces, el rastro se perdió, la comunicación se cortó y el miedo se apoderó de quienes hoy lo buscan con desesperación. ¿Dónde está Jesús Trinidad? ¿Quién lo vio? ¿Por qué la impunidad parece ser la constante en estos casos?
La Fiscalía General del Estado, como de costumbre, emite la ficha. Pero sabemos que no basta con un papel. Necesitamos ojos en la calle, oídos que escuchen, y voces que no se callen. Jesús Trinidad mide 1.66 metros, es de complexión delgada y pesa alrededor de 74 kilos. Su tez es blanca, sus cejas pobladas, y sus ojos, de un café claro que hoy buscan desesperadamente volver a ver la luz. Su cabello es ondulado, de un intenso color negro.
Pero hay detalles que lo hacen inconfundible, señales que podrían ser la clave: en su brazo izquierdo lleva tatuada la silueta de una mujer. En el derecho, la imagen de la Santa Muerte. El día de su desaparición vestía una sudadera color beige, pantalones Levi’s azules y tenis azules con blanco. ¿Alguien lo recuerda? ¿Alguien lo vio con esa ropa, con esos tatuajes?
Este no es un simple boletín. Es un llamado de auxilio que no podemos ignorar. La indiferencia es cómplice del silencio. Si usted tiene la más mínima información, si lo vio, si escuchó algo, no se lo guarde. Cada segundo cuenta. No dejemos que Jesús Trinidad sea solo un número más en la estadística fría de la violencia y la desaparición que azota a nuestro estado.
Comuníquese de inmediato. La vida de Jesús Trinidad, y la paz de su familia, dependen de ello:
- Teléfono en Tijuana: (664) 683-9643
- Número de emergencias: 911
- Denuncia anónima: 089
¡Hagamos viral este rostro! Que la presión ciudadana sea más fuerte que el olvido. En el Noroeste, no nos callamos. ¡Ni uno más!









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